La prostitucion jesucristo y las prostitutas

la prostitucion jesucristo y las prostitutas

El primero, le dicen". Pero esto es un terrible malentendido. La prostitución es vista con toda su seriedad, y tomada como término de comparación para establecer la gravedad del pecado de quien rechaza obstinadamente la verdad. Es por ello que él aprecia a la prostituta no por su forma de vivir, sino por su capacidad de cambiar y de poner al servicio del bien su propia capacidad de amar.

Como la Magdalena que, tras convertirse, siguió a Cristo hasta la cruz y se convirtió en la primera testigo de la resurrección suponiendo que fuera una de ellas. El Evangelio no nos empuja por tanto a promover campañas moralizadoras contra las prostitutas, pero tampoco a tomar a broma este fenómeno, como si no tuviera importancia. Hoy, por otro lado, la prostitución se presenta bajo una forma nueva, pues consigue producir dinero a patadas sin ni siquiera correr los tremendos riesgos que siempre han corrido las pobres mujeres condenadas a la calle.

Lo que la mujer hace cuando se presta a la pornografía y a ciertos excesos de la publicidad es vender su propio cuerpo a las miradas en lugar de al contacto. El Evangelio es "evangelio", es decir, buena noticia, noticia de rescate, de esperanza, también para las prostitutas. El encubrimiento de abusadores. María Magdalena, una prostituta que fue redimida por Jesucristo. Esa concepción muy extendida a lo largo de la historia del cristianismo es la que busca refutar una nueva película que llega a las carteleras este marzo: Sin embargo, "María Magdalena" invierte el guion para mostrar a esa mujer bajo una nueva luz: Es un territorio profundamente polémico, contrario a la versión ampliamente aceptada sobre la vida pecaminosa de esa mujer.

La concepción de que María Magdalena era una trabajadora sexual redimida proviene del papa Gregorio I , quien en el año lo declaró así. Sin embargo, en los textos bíblicos no hay referencia a que María Magdalena fuera una prostituta o una pecadora. No lo dicen ninguno de los evangelios del Nuevo Testamento.

Cabe imaginar la escena. En cambio, Pedro, señalado por el fundador como la piedra sobre la que se edificaría la Iglesia, huyó y negó al maestro tres veces por miedo insuperable. El Maestro la defendió con aplomo. El conflicto aparece en varios evangelios, oficiales o no. El teólogo Xavier Pikaza subraya cómo la iglesia fue instituyéndose como una religión de varones.

Pero las dos mujeres van juntas, las dos son esenciales en la primera iglesia.

La primera, porque permite el arrepentimiento pero también elimina el remordimiento. La segunda es clave, es el objetivo: Seguimos en el mismo sitio, pero lo miramos y lo vivimos con sus ojos. Finalmente la tercera, es el resultado de lo anterior: Es Dios quien se adelanta a ofrecernos su perdón, de modo que esa experiencia de liberación interior provoca en nosotros una respuesta de amor y gratitud que nos empuja a vivir de un modo nuevo.

Sólo nuestra autosuficiencia puede frustrar ese proceso de conversión. Y eso a pesar de mis innumerables infidelidades. Siento un profundo agradecimiento porque me ama de esa manera, sin merecerlo.

No podemos amar a Dios si no amamos a nuestros semejantes. Intento resistirme a los prejuicios, no caer en ellos,… me acuerdo de las veces en las que me he equivocado,… pero no siempre es posible. Muchas veces son también miedos a no saber cómo actuar y lo disfrazamos con el rechazo. Por eso este viernes voy a la celebración penitencial. El fariseo es el anfitrión, su casa es el escenario donde tienen lugar los hechos. El gran amor de la pecadora, es agradecimiento desmenuzado: Toda la humanidad nos concierne, todo sufrimiento humano debe ser algo sagrado para nosotros, los que queremos seguirle.

Cuando se trata de este pasaje del evangelio, siempre nos ponemos en guardia sobre la mujer. Nadie piensa en por qué esa mujer se ha prostituido. Las personas partícipes en su trabajo, en el caso del evangelio podrían ser romanos, o nativos de su tierra, pero muy bien considerados.

Ellas, no podían, ni pueden, pasearse entre gente llamada normal. Se salta todas las reglas y todas las precauciones. Lo hace desde el agradecimiento por sentirse perdonada. Bien por esta mujer que sabe ante quién arrodillarse. Hay diez mandamientos, todos importantes, y son muchas las veces que nos los saltamos.

Pero solo se consideran pecado los referentes a ciertas acciones. Pero eso no parece importar. En silencio, en este tiempo de verano, pasar la película de tanto amor que damos y recibimos y que vale la pena manifestarlo generosamente.

Yo nunca olvido las palabras de Meister Eckart: A veces creemos que estamos perdidos, pero Dios nunca deja de emitir señal, somos nosotros los que olvidamos cargar la batería. Estamos ante un texto lleno de perdón, libertad, cercanía, misericordia… en una palabra amor. Adentrarnos en el texto, nos da fuerzas. La mujer Se pone por montera lo que pueden decir de ella, o como la vayan a juzgar, no quiere perder la oportunidad de acercarse a ese hombre del que dicen que es tan diferente y para verle, lo arriesga todo.

Basta tomar conciencia de que alguien nos ama, para que todo cambie. Tu fe te ha salvado. Ha quedado perdonada y se le concede la paz. Ella ha actuado con humildad. El amor abre las puertas del perdón, con el amor se recupera el sentido de la vida.. No rechaza a la mujer y antes ha aceptado la invitación del fariseo al que incluso atentamente llama por su nombre ante la situación que se produce y donde El pone de relieve los valores de esa desconocida mujer que lo ha colmado de atenciones.

No puede ser de otro modo. Corremos el riesgo de identificar a las persona con su apariencia. Y luego estamos nosotros , espectadores de esta situación.

La imagen del amor que brota del corazón, es siempre una hermosa expresión, una obra maestra que ni el mejor artista pudiera plasmar.

Es como un renacer a una nueva vida, libre de todas las esclavitudes, todas las limitaciones y pecados. Es la promesa de un nacer nuevo y realmente humano, sin otra realidad que estar habitado por la misericordia, fruto del amor.

Es siempre la vulnerabilidad del débil, de quien no tiene defensor que le proteja frente al oprobio, el dedo acusador, el castigo de los enemigos detractores, la causa que mueve a una actitud de misericordia. Frente al pecado del otro, somos proclives a emitir el juicio de la condena que aparta, deja fuera tantas veces cerrado el camino, del rescate de la propia dignidad.

La mujer a lo largo de la historia, ha sido objeto de una merma de su libertad, su dignidad, muchos de sus derechos. Mujer y madre, engendradora de vida y esperanza, tierra fertil y fecunda, llamada a ser alimento del cuerpo y del espíritu, cobijo y apoyo, donde el hombre halle en su regazo descanso y paz.

El Señor y Maestro, siente el amor de esta mujer dentro de sí, amor que abre su corazón a la misericordia y no sólo al perdón de un protocolo, rito establecido.

La actitud de todo cristiano-a, es protejer y salvar el amor, todo el bien honesto y sincero que nos habita. Notificarme los nuevos comentarios por correo electrónico. También puedes suscribirte sin comentar. Sin embargo, en los textos bíblicos no hay referencia a que María Magdalena fuera una prostituta o una pecadora.

No lo dicen ninguno de los evangelios del Nuevo Testamento. La Iglesia Católica "limpió" su nombre en , mientras que el papa Francisco la nombró formalmente como "apóstol de los apóstoles" en En cambio ella es conocida como la prostituta. En realidad me molestó un poco", añade. La mujer que aparece en María Magdalena es una joven de un pueblo de pescadores de Galilea cuyo oficio, la partería, la convierte en una marginada. Ella era vulnerable, pero tenía esta fortaleza y este deseo de realmente seguir su verdadero yo ", dice la actriz Rooney Mara.

Pensé que era muy valiente", añade. El director Davis señala que la mujer parece de otro mundo , con un claro " llamado espiritual": Sin embargo, el colapso de la empresa, a raíz de las acusaciones de acoso sexual contra Harvey Weinstein, generó un futuro incierto y hasta ahora no tiene fecha de estreno en EE.

La prostitucion jesucristo y las prostitutas -

La noción de que María Magdalena era una pecadora redimida por Jesucristo se ha extendido a largo de los siglos a través de la literatura y de creaciones artísticas. Pues claro que si, a mí al menos se me escapa, y me pregunto: Creo que la situación en Colombia es muy parecida a la de Costa Rica. El gran amor de la pecadora, es agradecimiento desmenuzado: En cuanto a la forma de juzgar a estas personas, en mi entorno, veo actitudes muy diversas. Tres personas totalmente diferentes se encuentran: La actitud de todo cristiano-a, es protejer y salvar el amor, todo el bien honesto y sincero que nos habita. Sin embargo, en los textos bíblicos no hay referencia a que María Magdalena fuera una prostituta o una pecadora.